Hoy puedo prometer que los huecos blancos son para el ajedrez.Y que la torre Eifel no fue mas que una ilusión que quisimos tener.Que tu forma de caminar solo fue una mala imitacion.Algún día comprenderás que tu locura solo fue mi lucidez. Que en algún rincón seguirás, que noviembre nos hará regresar, que pondrá color en el blanco que nos separó.
Una noche en un salón, escenario de aquella función, un encuentro y un adiós, una foto y una conclusion. Eras un niño mayor con un numero como obsesión, y no pude cerrar esa puerta sin mirar quien dejaba atrás.
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