26.3.10
Y lo sabes ...
Esa soy yo, perdida y sin saber por dónde empezar. Caminando poco a poco con miedo a tropezar, esperando una voz que me diga cómo y hacia donde ir, esperando una voz que vuelva a hacerme soñar... esperando una noche en la que beba hasta olvidar...o quizá no espere nada de esto. Y espere cualquier detalle insignificante que me haga reír hasta que me duela la barriga o hasta que no pueda más. Ese es mi gran problema(o no tan grande) que no sé que esperar y ni siquiera sé si ya espero. Nunca ha sido propio de mí adelantarme a los hechos. Y nunca me he llevado bien con tu impaciencia y tus ganas de forzar las cosas. Que sepas que también soy bastante indecisa en cuanto a estos temas de esperar. No te puedo jurar que lo que siento durará eternamente, como tampoco puedo poner una fecha de caducidad a mis sentimientos. Con tantos chascos y baldes de agua fría, a una se le acaba la paciencia y no se pone tan ñoña a la hora de ver una puesta de sol. Cuesta encontrar a alguien que hable mi mismo idioma, que no me de la razón por todo, sino que me haga razonar cuando crea que me equivoque. Ah sí y que me haga reír, eso es muy importante. Pero si tengo que esperar a que algo salga mal para que pienses en mí, y me cuentes como ha ido todo… Mal, mal van las cosas cuando me haces esperar. Sabes muy bien que no soy una Barbie, sin embargo, tú tampoco eres ningún Ken. Eso sí, no me mires que sabes que me puedes…
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario